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Esperanza Bolland o de la pasión
Dra. Lily Kassner
Lo que no tiene pasión, no existe.
" André Bretón"
Lo que se cita en el epígrafe de André Bretón viene a cuento, porque no de otra forma me sería posible definir la personalidad de mi amiga Esperanza Bolland, autora de la presente exposición,
"De oro, plata y esperanza", sino por la evidente pasión que imprime a su vida y a la entrega incondicional a sus ocupaciones artísticas, lo cual constituye, valga la expresión, la mayor parte de su vida.
Esperanza Bolland mereció, en la Tercera Trienal del Auditorio Nacional del Instituto Nacional de Bellas Artes, una mención de honor por una obra de gozoso erotismo y fausta recordación.
Acompaña a los cuadros una bruñida escultura abstracta en plata, poseedora de una fuerza inherente a su conformación, que fascina y atrapa la mirada del espectador, quien recorre con deslizante avidez la dinámica forma de los destellos de argentada superficie.
También incluye esta muestra una colección de hermosas joyas, esculturas portátiles de materia mineral y orgánica, adornos brillantes de la piel luciente, engarzados con maestría en plata y oro donde se manifiesta la distintiva tendencia nacionalista de la autora en las variadas nopaleras de su mano, entre otros motives del singular buen gusto que caracteriza esta faceta de nuestra versátil artista.
Pero, decíamos, la parte axial de esta exposición corresponde a óleos que tienen como modelos materiales naturales, y cuyos brillos dorados y plateados son la placa de base de lámina de oro y plata que colocó en sus lienzos la pintora...
Pero ¡atención! Antes de equivocarnos al incluirlos, por el trabajo meticuloso de reproducción casi fotográfica que ostentan, en la corriente del hiperrealismo, una de estas obras nos pone en guardia, la titulada Malinalco, donde en una escena bucólica existe el ánimo descriptivo en que la imaginación incrementa y transforma los motivos zoológicos. Así observamos, entre una floresta típicamente mexicana de órganos, a diversos animales, trepadóres y volátiles, los cuales se alimentan de néctares de coloridas flores, en correspondensia y paralelismo explícito con los murales del claroscuro conventual augustino del siglo XVI , en Malinalco, donde se lleva a cabo la muestra al público del talento Bollandiano.
Mayo, 2004 .
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